Desarrollo Humano Sin Fronteras trabaja para las personas en situación o riesgo de marginalización social en el mundo

Dimos techo a 30 niños y niñas con discapacidad psíquica en Antananarivo


Desde su fundación en octubre de 2007, en DHSF hemos hecho importantes avances. En el 2009 terminamos con la primera fase de nuestro proyecto “Esperanza” que buscó la rehabilitación del edificio escolar en estado precario para que más de 30 niños y niñas con discapacidad psíquica pudieran continuar su formación en condiciones dignas.


La puesta en marcha del proyecto posibilitó el refuerzo de la estructura existente, ampliando el edificio y cambiando completamente todo el tejado. Una vez el edificio estuvo rehabilitado, se procedió a equiparlo con el mobiliario adecuado para la escuela (mesas, sillas y pizarras) y también con material pedagógico y profesional.


El centro no recibía ninguna subvención por parte del estado malgache, por lo que debía buscar formas alternativas de financiación para asegurar su propio funcionamiento, como operaciones puntuales de captación de fondos (venta de pasteles, sopas, etc) y cobrando una cuota mensual a cada alumno, fondos que nunca resultaron suficientes para el mantenimiento de la institución.


Los alumnos y alumnas acogidos por el centro sufren discapacidades psíquicas, conretrasos leve a profundo según la clasificación de la OMS. Todos ellos, pertenecen a familias necesitadas, situación que se ha agravado en los últimos años producto de la inestabilidad política por la que pasa el país.


Los padres de los alumnos se encuentran en una situación precaria de ingresos, algunos niños tuvieron que abandonar el centro durante el curso escolar de 2007 debido a que no disponían del dinero necesario para el desplazamiento ni de la cuota escolar. Se trata de una población de economía básicamente rural y de pura subsistencia, común a la gran mayoría de habitantes del país.


Con este proyecto dimos un paso adelante en el desarrollo de esta comunidad desfavorecida y pretendemos más allá con una segunda fase que estamos elaborando, fomentar el nivel educativo de aquellos alumnos y alumnas, dándoles una formación específica integral.


El proyecto, llamado “Esperanza” en honor al nombre del centro educativo, fue posible gracias a un trabajo conjunto con asociaciones locales, y contó con el apoyo financiero de la banca cívica española y de empresas privadas.